Introducción
“Seré el mejor especialista, tendré muchos pacientes y seré exitoso”… Esta es una frase que para muchos es conocida.
La mayoría de los preuniversitarios al momento de elegir su profesión lo hacen por el gusto hacia un campo de estudio específico o por lo que creen que son y serán buenos. Quienes deciden por medicina, odontología, psicología o nutrición no son la excepción, normalmente lo hacen por la pasión que sienten por el cuerpo humano; su anatomía y fisiología, por el gusto de ayudar a otros a través de esta profesión o simplemente por saberse profesiones que les permitirán ser exitosos.
Adentrados en la inercia universitaria; las lecturas, los exámenes y la convivencia con los próximos colegas, hacen un especie de espejismo ante lo que algunos sistemas educativos o especialidades terminan por omitir: el profesional de la salud no sólo debe prepararse técnica y científicamente, su vida profesional también, en la mayoría de los casos, debería incluir conocimientos y experiencias que desarrollen de manera sistémica y holística su competencia dentro de un contexto empresarial, donde el espíritu emprendedor y administrativo coadyuven en el éxito de su ejercicio profesional. Es aquí donde muchos llegan a “caer en cuenta” que la atención al paciente también requiere de un dominio y gusto por hacer “buenos negocios”.
Con lo anterior no quiero decir que el profesional de la salud pierda el enfoque de desarrollar su parte central de conocimientos técnicos y científicos, que deba convertirse en un “todologo” o que los modelos educativos no estén bien diseñados, por el contrario, refiero simplemente a la importancia de abrir el panorama hacia una conciencia tecnico-empresarial, lo que considero esencial para tener profesionales de la salud más exitosos y un servicio de salud público y privado más eficiente.
Las alegrías y frustraciones empresariales en el negocio de la salud
Si eres un profesional de la salud, que tiene un consultorio, clínica u hospital, estoy seguro de que lo siguiente te sonará familiar y si no lo eres o estás en proceso de emprender, todo esto será como “experimentar en cabeza ajena”, pero antes de que te suceda, y te sucederá…
Si se trata de identificar los trabajos principales que un profesional de la salud realiza al administrar su negocio, como cualquier empresario, la conclusión sería: la gestión financiera, la operativa, la estratégica y la del capital humano, (cuando hay colaboradores o equipo de trabajo). A continuación te presento algunos ejemplos de lo que, en mi opinión, les llega a satisfacer y no satisfacer al ejecutar estos trabajos:
De la gestión financiera, sin duda lo positivo para cualquier profesional sería: 1) Contar con la liquidez necesaria para operar su negocio (tener el dinero disponible al final del día para operar en el día siguiente) y 2) Generar la rentabilidad correspondiente (ganancias) para el desarrollo SOBRE TODO DEL NEGOCIO. Lo que llega a frustrar (y vaya que quita el sueño) es la obligación fiscal, ¿a quien le gusta pagar impuestos? A casi nadie, pero es necesario.
Con relación a la gestión operativa, es decir la parte central del negocio (la prestación del servicio de especialidad) los profesionales de salud se sienten satisfechos cuando: 1) Su servicio genera prestigio ante los pacientes y 2) Sus procesos internos (su forma de trabajo) son sencillos y prácticos, ya que no les implica “papeleos” o actividades administrativas engorrosas, pero sin dejar de sentir que todo está controlado. En este mismo tema, es de desgaste: 1) El manejo de pacientes “complicados” (por su forma de ser, su estabilidad emocional o su exigencia desmedida) y 2) La propia carga de trabajo que el negocio requiere, dejándoles poco tiempo (o menos del deseado) para su vida personal. ¿Como equilibrar la vida personal y de trabajo, asegurando pacientes satisfechos?
Al hablar de la gestión estratégica podemos destacar que lo más gratificante es percibir que se han tomado decisiones convenientes y reflejadas en el crecimiento del negocio en términos financieros y de posicionamiento (la imagen reconocida y recordada por los pacientes en una población). Por otra parte, algo que sin duda preocupa es no haber aprovechado las oportunidades que el entorno externo presentó (lo político, económico, social, tecnológico, ecológico y legal). ¿Como aprovechar los cambios constantes y exponenciales del entorno para seguir vigentes en el mercado?
Retos importantes se enfrentan los propietarios de negocios en referencia a la gestión del capital humano, los profesionales de la salud no están exentos de ello. El bajo desempeño, la poca consistencia en los resultados, la rotación de personal (renuncias inesperadas), contar con personal tóxico y la misma carga patronal (el pago de previsión social por contar con personal contratado) son algunas causas que generan desvelo. Sin embargo el saber que se cuenta con personal activamente comprometido y vinculado con el negocio es algo que vitaliza los ánimos de cualquiera. ¿Como potencializar el talento humano para la mejora de las personas y del negocio? Esta es una pregunta toral para cimentar el éxito cuando existe un equipo de trabajo quien liderar.
Conclusión
Convencido estoy al decir: “quien emprende un negocio debe ser consciente de lo que implica y no con el afán de desmoralizar, si no de recomendar una perspectiva amplia y natural de lo que conlleva dirigir una empresa”.
Como podemos ver, en el trabajo de un profesional de la salud dentro de su negocio siempre existirán aspectos positivos y negativos que hacen evidente la necesidad de ampliar su competencia. Los ejemplos que aquí he mencionado (pretendo que no sean limitativos) son muestra de lo que causa alegría o frustración al gestionar un negocio de la salud.
¿Qué es lo que más alegría te ha dado emprender un negocio de la salud? y ¿Qué es lo que más te ha frustrado? Ayudemos a otros profesionales a “experimentar en cabeza ajena” con el objetivo de compartir ideas y experiencias que contribuyan al desarrollo de su profesión y de sus negocios.
Agradecimiento especial
Esta entrada de blog fue creada gracias al conocimiento y experiencias compartidas por el Dr. Armando Tonatiuh Avila García, Médico Especialista en Rehabilitación y empresario mexicano. Aprovecho el espacio para agradecerle su disposición, confianza y generosidad para contribuir con este contenido. ¡Gracias Tona! Como cariñosamente le digo.
Compartenos tu experiencia… Menciona cual es la alegría y la frustración más grande que sientes o haz sentido como propietario o socio de un negocio de la salud:
