Introducción
La importancia que tiene el equilibrio que el propietario debe mantener entre su responsabilidad como emprendedor, director y técnico vuelve a mi mente. Hasta aquí pudiéramos pensar que la idea de este balance es algo abstracto o que tiene un sentido general, para fines del éxito del negocio pareciera que este enfoque es aun distante…
En esta ocasión nos adentraremos en lo que en adelante llamaremos “el triangulo de la vida de los negocios”, compuesto: por la estrategia, los procesos y las personas. Pero, ¿porque “de la vida”? ¿porque llamarlo así? ¿Acaso este triángulo es tan relevante? Aquí lo comentaremos…
Hace días, me encontraba en una sesión de un taller y el facilitador nos cuestionaba acerca de la probabilidad de supervivencia de las organizaciones que no son capaces de analizar su entorno externo, implementar acciones concretas en la operación interna o de alinear los esfuerzos de su personal hacia este mismo fin. Reflexionamos al respecto y algunas cuestiones surgieron…
- ¿La estrategia es lo único necesario para garantizar el éxito del negocio?
- ¿El control de las actividades dentro del negocio basta para mantener un negocio saludable?
- ¿El esfuerzo y las buenas intenciones de las personas garantiza el desarrollo del negocio?
Las respuestas preliminares no pararon, las conclusiones iniciales se hicieron sentir.
Algunos afirmaban que “si” a algunas de estas cuestiones, otros que dependía de la circunstancia. El facilitador nos dejo deliberar e incluso filosofar un poco, al final nos dijo “Señores, un negocio debe ser como un triángulo equilátero, con sus tres lados del mismo tamaño… Si alguno de sus lados se distorsiona, pierde dimensión, el equilatero se convierte en un “isoceles” o en un “escaleno”. De momento todos reimos sarcasticamente, era obvio su planteamiento, sin embargo, replicó: “¿Que pasaría si la distancia entre la estrategia y los procesos se alarga? ¿La operación se mantendría congruente con este nuevo propósito? y si está distancia se da en el lado que conecta la estrategia con las personas ¿Estas se sentirían igualmente cercanas con la nueva visión? ¿La compartirán igual?… enmudecimos…
El secreto del éxito de las estrategias: su ejecución
Se dice que el cambio es lo único constante en ésta vida… ¡y en los negocios también!… Por ello, las estrategias se determinan y modifican al ritmo de los cambios en el entorno, las prioridades cambian. Esto hace que nuestro triángulo se distorsione en dos o todos sus lados. Cuando ésto sucede, lo más prudente es “jalar el hilo” de la operación y transformarla en consecuencia.
Los cambios en el entorno de la Salud en México cada vez son más frecuentes, desde la perspectiva política, económica, social, tecnológica, legal e incluso ecológica, por ello la importancia de mantener una actitud activa en la identificación de las oportunidades y amenazas que estos conllevarían, es decir adoptar tu personalidad de “emprendedor”. Tu negocio (o el que estás por emprender) y tu mismo deberán tomar esta postura. La historia ya nos ha marcado la pauta y hemos visto como algunos profesionales de la salud han logrado el éxito o han fracasado debido al factor “cambios en el entorno”.
Para adaptarse a estos cambios y para transformar la operación del negocio requiere de tomar acciones sistémicas, hechos que tengan un impacto transversal en todas las funciones del negocio, ¿que tan complejo sería esto? depende mucho de la cantidad y calidad de las personas implicadas…
Es aquí donde surge un quinto elemento en la ecuación, un factor que contribuye al éxito de la ejecución de la estrategia: la cultura organizacional. Cuando hablo de cultura organizacional hago referencia a todo lo que pasa dentro del negocio: sus reglas (escritas y no escritas), las creencias compartidas y la forma de trabajar y vivir el propósito universal del negocio, es decir, refiero a las características que le dan personalidad propia al negocio. Al igual que las personas, los negocios deben tener una personalidad, ¿existirán personalidades buenas o malas en los negocios? Sin duda la respuesta dependerá de los resultados (tanto internos como externos), si tal práctica o creencia abona al éxito del negocio, entonces es una característica funcional…
La cultura organizacional es un factor que permanentemente debe ser considerara en el diseño, mantenimiento y mejora de la operación del negocio (sus procesos, la forma lógica y sistemática de trabajar) y en la gestión del capital humano. Ésta es la que le dará sentido a la estrategia, en tu personalidad como “director” esta sería tu principal responsabilidad.
Conclusión
Una estrategia debidamente incluida en el rediseño de la cultura de un negocio, permite que el entorno interno se convierta en “terreno fértil” para que las cosas sucedan. Asi que si quieres contar una historia de éxito en relación a tu negocio, aquí tienes una ruta a seguir:
- Sé un estratega, mantén una actitud de búsqueda de oportunidades y amenazas.
- Confirma o redefine el tipo de cultura que quieres que predomine internamente en tu negocio para el éxito de la estrategia.
- Modifica, en su caso, la forma de trabajar tuya y la del personal implicado en tu negocio (y no me refiero a la personalidad de la gente, si no al estándar de trabajo).
- Inspira a todos, pero se realista en los resultados.
- Cambia de rumbo las veces que sea necesario, pero mantén un propósito universal único (en próximas entradas a este blog hablaremos de ello)
¡Manos a la obra! ¡pongámonos a trabajar!… La situación actual de los servicios públicos de la salud en México: lo político, lo económico, lo social, lo tecnológico, lo legal y lo ecológico ¿como afecta y afectará a tu consultorio, clínica u hospital? ¿Que cambios tendrías que hacer en la operación? ¿Como lograrán adaptarse tú y tu equipo de trabajo a dichos cambios? ¿Que tipo de cultura requerirían para lograrlo?
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wow!! 46¿Quiero un negocio vivo?: Primero comienzo con el “Para qué”
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